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martes, 1 de diciembre de 2020

Las pulseras azules: fiel reflejo de las decisiones unilaterales sin tomar en cuenta a los propios protagonistas

    Las pulseras azules, decisiones unilaterales sin tomar en cuenta a los propios protagonistas. Nada nuevo. Sin embargo sirve para exponer algo que se viene produciendo desde hace mucho tiempo.

    Para el que no este al tanto, sacaron un proyecto de ley en Santa Fe en donde se determina que TODAS las personas dentro del espectro autista debemos utilizar de manera obligatoria pulseras azules que digan que somos autistas y que llamen al 911.
    El capacitismo en su máxima extensión: todos los autistas, según este pensamiento, no tenemos poder de autonomía así que si nos ven solos entonces llamen a la policía.
    El autismo es un espectro, lo cual significa que hay diferentes niveles de autonomía y a veces hay mayor, menor o nula necesidad de apoyo. Siempre se debe fomentar la autonomía lo máximo que sea posible. E incluyo a quienes no se comuniquen con palabras, hay alternativas de comunicación que es importante que el entorno sepamos brindarles para dejar de decidir sobre ellos. Aún recuerdo las palabras de un padre de una mujer dentro del espectro autista que un día se dio cuenta que estaba frustrando a su hija pidiéndole un “jugo” cuando ella no quería beber eso. Recuerdo que nos lo comentó en una charla como una autocrítica que fue excelente. Sin embargo, noto que existe un alto porcentaje tanto de padres como de profesionales que carecen de esa autocrítica. “Somos su voz”. Frase que se escucha con frecuencia para descalificar a los adultos autistas cuando nos expresamos. Cuidado con esa frase. No son su voz, sólo no alcanzaron a darles la oportunidad de hacer notar su “voz” que su hijo necesite (con voz u otro medio alternativo).
    Voy a dar un ejemplo que vi hace unos años que no es directamente autismo pero que está muy relacionado con esto:
En una formación de informática tuve la oportunidad de cursar con personas de diversas discapacidades. Una de mis compañeros tenía una discapacidad motora muy evidente, infiero que era parálisis cerebral. Poseía una silla de ruedas motorizadas que poca gente lograría costearse, sin embargo, ni desde la fundación ni la madre le brindaron periféricos adecuados para que pudiera utilizar la computadora con total autonomía. Las clases eran de programación así que su madre cursaba con ella para luego “enseñarle”. Me acuerdo que en un recreo me senté cerca intencionalmente para hablarle y la madre al instante interrumpió la potencial charla para hablarme. Cuando esta madre hablaba con el profesional que manejaba esa fundación en la que estábamos dejaban totalmente fuera de la conversación a su propia hija aunque ella demostrara querer comunicarse. Esta chica podía comunicarse. Lo que tenía era una dificultad en los movimientos que hacía que le costara la parte de dicción. Eso hace que mucha gente ni siquiera intente hablarle (ni habla si la propia madre acaparaba cualquier oportunidad de interacción social de esta chica). ¿Cómo terminó? La madre decidió que como ella no lograba entender los conceptos entonces su hija no iba a ser capaz. Sin embargo, existen periféricos que le hubieran podido ayudar muchísimo: software que utilizan las webcam para controlar la PC, periféricos armados para dificultad en la motricidad gruesa... había diversas opciones. Jamás se cumplió el derecho de esta chica de que le ofrecieran la posibilidad de mejorar su autonomía. Como el caso de esta chica, dentro y fuera del espectro autista, hay muchísimas personas.

    Por eso estas pulseras deben servir para replantearnos cosas: ¿Por qué deciden todo padres y profesionales cuando la propia Convención Internacional de Personas con Discapacidad establece lo contrario? Somos varios los activistas visibles. Sin embargo, pocas personas se acercan a pedir nuestra opinión real. Me refiero más allá de pedirnos presentaciones o ayuda para un trabajo práctico. O el típico auxilio de “AYUDAAAAA, no sé cómo trabajar con mi alumno integrado o paciente”. Hablo de en la toma de decisiones de qué tipo de apoyos necesitamos y de nuestros derechos. No somos invisibles, nos invisibilizan.
    Una pulsera no sólo no soluciona nada (salvo las finanzas de quienes se vayan a dedicar a armar pulseras azules) sino que nos vulnera derechos. Además, no puedo evitar ver cuánta similitud tiene con la imposición de los nazis de obligar a un grupo de personas con determinada religión un distintivo. No, esto no es inocente, es una imposición unilateral como lo fue el imponer el decir “persona con autismo” cuando un alto porcentaje de adultos dentro del espectro autista preferimos autodenominarnos “autistas”. ¿Quién tiene más derecho a decidir cómo denominarse? ¿Ellos que no lo viven en primera persona y hablan por sobre sus hijos? ¿O los propios adultos que sufrimos muchísimas barreras sociales por causa del entorno en una alto porcentaje?
    Tenemos derecho a comunicar o no comunicar nuestro autismo. Inclusive los activistas a veces simplemente queremos no comunicarlo. Por eso primero hay que preguntarlo. Tenemos derecho a pedir y aceptar nuestros propios apoyos si los requerimos y no tenerlos sino son necesarios. Si queremos podemos ir con el pelo azul, vestidos de azul como pitufos, con luces de neón azules y carteles que hablen de nuestro autismo. Pero eso es por decisión propia y personal. Es nuestro derecho hacerlo si se nos da la gana. De la misma manera que otros colectivos también se autorepresentan. Nadie está obligado a llevar una pulsera multicolor, es opcional y se lo lleva para reivindicar derechos. Pero nadie puede imponérselo a nadie.
    Y no sólo consistía en una pulsera esta imposición sino en figurar en un listado por el mero detalle de ser autistas. Entiendo que tengan miedo de perderles, no necesitan ninguna ley para que sus hijos, de necesitarlo, lleven una pulsera con o sin GPS (guarda con los GPS de no vulnerar derechos con ellos también) con el número de teléfono de la persona. Pero tiene que ser opcional y con el consentimiento de la persona.
    Tengo unas chapitas con información personal que dice mi nombre y apellido, un contacto para llamar si termino inconsciente, alergias, grupo de sangre, etc. Pero eso fue por elección personal y para que si sufro un accidente andando en bicicleta sepan la información más importante que debe tener un enfermero o un médico que estando inconsciente tendrían que esperar a mis padres y el tiempo en esos casos vale oro. Pero lo decidí yo, nadie me lo impuso. Por eso, que esta oportunidad sirva para que tomen consciencia cuando se autollaman o autoaplauden NT para hablar de autismo, autonomía, trabajo, etc pero ignoran o callan a quienes somos autistas porque por ahí lo que decimos es que los apoyos que proponen hacen más daño que lo que ayudan. Esperemos que la comunidad autista madure y empiecen a escuchar todas la voces. Inclusive a los activistas autistas y dejen de hablar de nosotros sin nosotros.

sábado, 15 de agosto de 2015

El diagnóstico del Síndrome de Asperger en adultos

Los diagnósticos del Síndrome de Asperger en adultos pueden ser más complicados de realizar que en niños.
Los adultos Asperger solemos haber pasado durante años sin sospechas de un diagnóstico o con diagnósticos errados. 


Diagnósticos errados frecuentes:

  • Fobia social
  • Depresión
  • Bipolaridad
  • Trastorno Límite de la Personalidad (borderline)
  • Esquizofrenia
  • Ataques de pánico


En muchos casos pasamos de profesional en profesional sin que sepan decir exactamente ni qué tenemos ni cómo ayudarnos.  Es frecuente que se culpe a la familia o que se tengan sesiones en dónde el paciente tendría que decir lo primero que se le venga a la mente.
Tuve la desdicha de haberme criado en dos países dónde el psicoanálisis predominaba y de autismo se sabía poco: Francia y Argentina.
Cuenta mi madre que me entretenía alineando juguetes.
Siempre que podía elegirlo jugaba sola. Una de mis actividades predilectas era mirar un punto fijo y visualizar historias.  Algo así como una TV mental con completo control de los contenidos.

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De chiquita fui a psicopedagogos, ninguno dio un diagnóstico propiamente dicho.
Estuve tres años sin hablar en la escuela aunque en casa hablaba sin parar. Un día mi madre me explicó que sino demostraba que sabía leer en la escuela repetiría.  Atrás de eso empecé a hablar en la escuela.  Si había algo que no me gustaba era ir a la escuela y un año más obviamente no me agradaba.
Una docente le sugirió a mi madre que podía tener algo neurológico porque me había visto balanceándome en el patio alejada de mis compañeros. Mi madre me llevó a un neurólogo y consideró que no tenía nada.
De adulta fui a dos psicólogas psicoanalíticas. Ninguna de las dos detectó el SA. La primera culpo a mi madre de mis características.
Con la segunda psicóloga duré poco. Sus sesiones consistían en sentarme en silencio. Lo único que logró es cerrarme del todo. En la última sesión a la que fui respondí a su "Hable" con un "¿Qué quiere que le diga?" A lo que me respondió: "Lo primero que le venga a la mente". Mi respuesta fue simple la cual valió un incómodo y largo silencio: "Llueve".
Pero algo curioso que pasó por mi mente y que no le respondí por resultar algo posiblemente ofensivo (más que iniciar una discusión pretendía alejarme de ese consultorio) fue: "¿Si se encontrará con un paciente autista qué le diría?  ¿Hable?"
Vale aclarar que en ese momento yo ignoraba sobre el tema TEA (Trastorno del Espectro Autista). Luego del diagnóstico me pareció curioso ese pensamiento.  La psicoanalista ignoraba completamente cómo trabajar con un TEA pero se hubiera merecido tal respuesta. En el mejor de los casos podría haberse interesado en el tema autismo. En el peor de los casos hubiera seguido haciendo perder tiempo a sus pacientes que estuvieran dentro del espectro.

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Pasaron varios años hasta que mi madre se encontró con un alumno diagnosticado con el Síndrome de Asperger.  A partir de ahí se puso a leer todo lo que encontrara del SA y me planteo que estaba convencida que yo tenía SA.
Al principio lo negué pero más leía del tema, más me identificaba. Pasaron varios años de negación hasta que me encontré un compañero Asperger en un curso de informática.  En mi caso aprendí a disimular mis características aspies pero en el caso de este compañero era más notorio. Sentí que era un reflejo de mi infancia.
Atrás de eso decidí buscar el diagnóstico.  Mi madre tenía una compañera con un pariente autista. Le pidió que le recomendará su psicóloga.
Esa psicóloga me derivó a un psiquiatra porque me parecía mucho a uno de sus pacientes diagnosticados con SA.
Recién ahí tuve mi diagnóstico oficial.
En otros casos, lamentablemente, reciben malos diagnósticos y reciben tratamiento para algo que no tienen o para comorbilidades que son productos de la ansiedad producida por el SA.
Suelen recibir malos tratamientos y suelen estar mal medicados. Esto mismo produce consecuencias desastrosas cognitivamente en los pacientes.
Por esto mismo, si alguien necesita un diagnóstico, tiene que buscar un profesional que SEPA de TEA. Lo ideal es hablar con otros Asperger diagnosticados para que les recomiende un profesional que les haya servido. También se puede pedir consejos a otros padres. Pero en esos últimos casos recomiendo tener muchos puntos de vista diferentes.

domingo, 9 de agosto de 2015

Los 26 mitos sobre asperger

Los asperger adultos tuvimos la singularidad de haber aprendido a sobrevivir en un entorno en dónde las condiciones no fueron las más apropiadas para nosotros. Y mayor fue nuestra capacidad de camuflar nuestras "rarezas", menores fueron las ayudas recibidas.
Aun existen profesionales que desconocen del SA (Síndrome de Asperger). Conozco estudiantes de psicología que se quejan de la poca información que reciben sobre autismo (en el caso de que aparezca realmente en sus textos). También existen algunos profesionales recibidos que se jactan de sus especializaciones en el tema y sostienen unos cuantos mitos que me asombra que hoy por hoy, existiendo tanta bibliografía sobre el tema desmintiendolo, sigan sosteniendolos. Aquí van algunos:

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Mito n° 1: Si terminaste el secundario entonces no sos Asperger:
Completamente falso. Terminé el secundario sin repetir. Tampoco fui a un colegio especial. Actualmente estudio un profesorado de educación especial para especializarme en TEA.
Conozco a unos cuantos adultos con el Síndrome de Asperger que han terminado el secundario. Algunos están estudiando una carrera. Y en otros casos están cursando una segunda carrera.
Esto no significa que no seamos asperger. Tampoco significa que no nos haya costado más esfuerzo que a otros. Significa que nos esforzamos y lo logramos. En mi caso tuve una madre con alma de docente que hizo todo lo posible por ayudarme aunque no le hubieran explicado ni qué tenía su hija ni qué herramientas utilizar. Una docena de perros que me ayudaron a desarrollar la empatia y a sobrellevar la frustración.  Y por sobretodo un esfuerzo propio por sobrellevar mis dificultades de concentración, de motricidad y sensoriales.


Mito n° 2: Si miras a los ojos no sos Asperger:
No es un determinante. A muchos nos incómoda hacerlo. Algunos lo evitan directamente. Pero hay que aclarar algo, algunos miramos cejas, orejas, nariz, boca y miramos cada tanto el sector de los ojos para volver a mirar otras zonas del rostro. Parece que miramos a los ojos pero no es otra cosa que una máscara porque socialmente se nos exige hacerlo. Esto nos genera estrés y en determinadas situaciones puede volverse difícil pensar la respuesta correcta en un examen oral o frente a un entrevistador laboral mientras cuidamos mirar ese área.
Pero que miremos al sector de los ojos o a los órganos oculares mismos NO determina si somos o no Asperger.


Mito n° 3: si sos Asperger no podes trabajar con clientes:
No todos los asperger tenemos afectadas las mismas áreas. A algunos les es imposible trabajar frente al público y prefieren los puestos en donde tengan que trabajar solos.
Sin embargo, algunos Asperger hemos trabajado en atención al público.  En mi caso en una comiquería en donde tenía que atender a varios clientes a la vez y tenía una muy buena aceptación de parte de los clientes.  El truco era sencillo, sonreír, escuchar, reír de algún chiste (tuviera o no gracia) y cumplir con el pedido.
Conozco SA que trabajan en gastronomía como camareros en hoteles cinco estrellas y lo hacen a la perfección. 


Mito n° 4: si sos asperger sos insensible:
Totalmente falso. Sentimos. Nos cuesta exteriorizarlo. A algunos más o menos pero por dentro sí sentimos incluso sino lo demostramos.
Tenemos la capacidad de querer, sufrir, enojarnos, frustrarnos, odiar y todas aquellas emociones que sentimos todos (NT o SA). Aunque a algunos les cueste creerlo somos humanos.  ¡¡¡En serio!!!
Lo que puede ocurrir es que a la par se tenga alexitimia,  una comorbilidad que consiste en tener dificultad en entender sus propias emociones y expresarlas. Bastante frecuente en el TEA (Trastorno del Espectro Autista)
Una de mis perras me ayudó a darme cuenta de que me enojaba antes de que yo lo notara ladrandome o demostrándome afecto. Algo que extraño bastante.  (Y lo dije con lágrimas asomando a los ojos. ¿Vieron? Les dije que somos humanos)
Si ven que un Aspie se queda en silencio ante un evento trágico y no expresa dolor no significa que no le afecte. Simplemente no sabe expresarlo.

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Mito n° 5: los Asperger no pueden trabajar bajo presión:
Lo mismo que mencioné más arriba. No a todos nos cuestan las mismas cosas.  Conozco SA que odian trabajar bajo presión y no pueden. En otros casos sí.
Cuando redactaba para una revista necesitaba trabajar bajo presión para entregar mis escritos. Cuando estudiaba producción y nos pedían una entrega, ya sea un guión o una edición de vídeo,  lograba "inspirarme" en las fechas próximas a las entregas. Me era imposible redactar o tener una idea con un margen de entrega muy amplio por más que lo intentara.
Lo que no me agrada es programar en ambientes competitivos hacia mis propios colegas. Ahí me trabo. Prefiero programar en ambientes colaborativos.


Mito n° 6: No pareces Asperger:
Los asperger no tenemos distintivos físicos que nos hagan ver como tales. Eso significa que no nacemos ni con antenitas, ni con piel verde, ni con un cartel en la frente que diga: "He aquí un Asperger".
En cuanto a nuestro comportamiento puede variar entre los diferentes Asperger y eso pasa con todo el espectro autista. No hay un tipo de asperger. No somos clones.


Mito n° 7: los asperger no mienten:
Conocí a varios Asperger que lo hacen. Los hay también manipuladores.
A algunos les cuesta sostener una mentira porque se delatan pero si pudieran lo harían (mi ex era pésimo mintiendo, tiene SA y sin embargo me ha mentido). Otros las odiamos y evitamos todo lo posible incluso si nos perjudicamos por no hacerlo. Sin embargo, eso no significa que no podamos mentir. Para hacer teatro hay que hacerlo e hice cinco años de actuación.  Simplemente evito mentir y quienes me conocen aprendieron a no preguntar sino quieren mis respuestas sin anestesia. Las mentiras piadosas, también llamadas mentiras blancas,  también entran en el rango de mentiras odiadas a evitar (Ej.: "- ¿Te gusta mi sombrero? - Por supuesto, te queda estupendo" aunque sea horrible).


Mito n° 8: los Asperger son todos buenos.  No tienen maldad:
Falso. Hay asperger que son buenas personas pero también los hay para nada santos.
He conocido manipuladores que distorsionaran información. También un Asperger me eliminó archivos de carpetas a las que le di acceso (acto bastante ridículo.  Jamás le daría acceso a mis archivos a alguien sin copias en otro lado). También los hay hirientes con intencionalidad.
Buenas y malas personas las hay en TODAS las condiciones neurológicas.


Mito n° 9: los Asperger somos niños índigo, de cristal o variantes relacionadas:
Las respeto como respeto a todas las religiones.  Pero de la misma manera que no estudié biología con una Biblia, Coran, Antiguo Testamento, ni variante de ninguna religión;  no puedo relacionar una condición neurológica con esas creencias.

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Mito n° 10: Todos los Asperger tienen problemas sensoriales:
Hay Asperger con dificultades en el procesamiento sensorial. Pero también los hay que no los tienen. E incluso existen variaciones en qué áreas se encuentran afectadas en quiénes tenemos Trastorno en el Procesamiento Sensorial.
En mi caso tengo hiperacusia auditiva e hiposensibilidad olfativa. Eso significa que escucho las cosas que ocurren en mi entorno a un volumen mayor que el oído promedio y tengo un olfato mucho menor que el olfato promedio. También se me dificulta mantener la atención cuando hay sonidos alrededor por muy bajos que estos sean. Ejemplo: en un café escucho varias conversaciones que hacen interferencia con mi interlocutor, la radio, los sonidos de los cubiertos, la cafetera, los sonidos de la calle, etc.
Mi área táctil también está afectada. Me molestan los abrazos (salvo casos muy puntuales y con mi consentimiento). En muchos casos me molesta la presión de los abrazos y necesito mantener un "control" del abrazo. Aprendí a aceptar saludar besando en la mejilla (uno, dos o cuatro según la cultura de quién me salude) pero no es algo que me agrade. Hay momentos en que no quiero que me toquen. Y detesto que me toquen de sorpresa.
Sin embargo, hay otros Asperger que no se enteran de que se lastimaron y tienen disminuida la sensibilidad táctil.  También los hay con un olfato agudizado.


Mito n° 11: no puede ser Asperger. Habla frente al público y se muestra sociable:
El SA nos dificulta saber qué decir,  hacer o qué esperan las demás personas de nosotros. Captar lenguaje corporal también nos cuesta. Pero eso no quiere decir que seamos incapaces de hablar o exponernos socialmente.
Obviamente va a variar en el nivel de afectación y en las ayudas que haya recibido. Pero socializar o hablar en un escenario no determina que alguien sea o no Asperger. Existen varios actores con SA famosos.
Eso sí, hay que acordarse de que a veces necesitamos aislarnos cada tanto para volver a socializar.


Mito n° 12: todos los Asperger son genios:
Falso.  Es inteligencia media o mayor a la normal. Notesé el "media".
Seguramente el nivel de inteligencia ayude a contrarrestar las dificultades e influya en su nivel de adaptación pero la inteligencia mayor a la normal no es determinante. 


Mito n° 13: si se tiene Altas Capacidades no se es Asperger:
Falso. Conocí varios Aspies que tienen las características que se describen en personas con Altas Capacidades y no dejan de tener las dificultades características del SA.
Cuando se tiene afectado un lado en algunos casos se desarrollan otras áreas pudiendo sobresalir en otras.

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Mito n° 14: el diagnóstico del SA es una etiqueta:
Falso. Un diagnóstico es un diagnóstico. Que te diagnostiquen con SA no significa que se va a vivir acomplejado. Uno elije si decirlo o no. También varía el tiempo de duelo y aceptación hacia el diagnóstico.  Pero una vez asumido es el punto que determina el autoconocimiento de sus propias fortalezas y debilidades. Una vez que se es consciente de esto se desarrollan las habilidades y se trata de trabajar las debilidades. También ayuda a determinar el futuro evitando áreas en dónde las dificultades compliquen el camino y se apunta a las fortalezas.
El diagnóstico no sólo no es una etiqueta sino que es IMPORTANTISIMO para determinar el avance en nuestro futuro.
Me llevó mi tiempo buscar el diagnóstico.  Otro tiempo aceptarlo. Pero cuando lo hice empecé a progresar.


Mito n° 15: no te pareces a Rainman o conozco a alguien con SA y no es como vos:
El personaje de Rainman está basado en un Savant. No todos los savant son autistas ni todos los autistas son Savant. Además es un personaje en dónde se utilizó un estereotipo para armar la película. En el cine se tiende a exagerar características.  Existen diferentes niveles de afectación.  Y si alguien conoce a un Asperger es simplemente eso, conoce a un Asperger NO a TODOS los Asperger.


Mito n° 16: El personaje de Mi Nombre es Khan no es Asperger:
Existen diferentes niveles de afectación.  Conocí a un Asperger con un nivel de afectación similar a ese personaje.


Mito n° 17: un Asperger no puede estar casado o en pareja:
Totalmente falso. Conozco Asperger casados y de varios años de matrimonio. 


Mito n° 18: un Asperger no debe consumir gluten. No consumir gluten cura el autismo (y demás variantes):
Depende. Si se es celíaco o se tiene una intolerancia al gluten hay que evitar consumirlo. Es mi caso. Pero no es ser Asperger lo que lo determina.
Conozco asperger que comen gluten sin ningún problema.
Hay padres que aseguran que su hijo presenta mejoría al retirar el gluten. Lo que puede que pasen en esos casos es que esos niños tengan alexitimia y no sepan expresar el malestar producido por el gluten.
Es simple, si un TEA se siente mal hace más estereotipias, está de mal humor y tenso. Pero no es que se cure al disminiluirlas, simplemente se siente mejor por el cambio de dieta de un problema gastrointestinal.
En algunos grupos de Facebook leí de gente que aseguraba que dejar de consumir gluten volvía celíaco a una persona. Esa es otra falacia. Se es celíaco por cuestiones genéticas no por no consumir TACC (Trigo, Avena, Cevada y Centeno). Lo que sí puede pasar es ser celíaco asintomático y desconocer que se tiene esa enfermedad.


Mito n° 19: los asperger no fuman, no beben alcohol y no se drogan:
Falso. Muchos no consumen. Por considerarlos ilógicos y/o por sus hipersensibilidades. Me incluyo en ese grupo.
Pero conocí Asperger fumadores. También los hay que consumen alcohol y drogas.
Incluso sé de un caso que hacía malas combinaciones de alcohol con drogas que podían llegar a matarle.
No recomiendo el uso de esas sustancias a nadie y mucho menos en SA que al tener condiciones neurológicas diferentes pueden afectarnos de otra manera a la mayoría de la gente.


Mito n° 20: ser Asperger y religioso es incompatible:
Conocí Asperger ateos, agnósticos (estoy en ese grupo), cristianos, judíos, musulmanes y budistas.
Algunos SA (Síndrome de Asperger) ven ilógica la idea de las religiones.  Otros buscan en la religión un conjunto de reglas que le sirvan de guía. Incluso hay ateos que pasean con algún objeto asegurando que les va a dar suerte. El pensamiento mágico y el Asperger no son incompatibles.

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Mito n° 21: la culpa del SA es por ser hijos de "madres nevera":
Falso. Ese es un mito que viene del psicoanálisis y que hizo mucho daño a muchas familias.  El TEA es una condición neurológica de nacimiento. El ambiente puede empeorar la situación pero no hay que culpar a la familia sobre el TEA. Si les responden eso CAMBIEN YA de profesional.


Mito n° 22: el SA es un invento de los psiquiatras:
Lamento informarles que existe el SA. Negarlo sólo nos empeora las cosas a los aspies que necesitemos ayuda.


Mito n° 23: el Asperger no es una discapacidad:
Lo es en la medida de que en está sociedad a los SA nos cuesta más adaptarnos. El sistema educativo está fozalizado en alumnos de determinadas características. El laboral también.  Y esas características implican un buen manejo social y de contactos.
Negar la discapacidad es negar las ayudas que muchos SA requieren para insertarse laboralmente y para acceder a los tratamientos.
Si una persona que en esta sociedad no es discapacitado se muda a otra donde las personas tuvieran alas, sería discapacitado en esa sociedad dónde la mayoría tienen alas y todo está adaptado en esa capacidad de volar. Sin embargo, esa persona sin alas puede que nade con mayor facilidad que alguien alado y podría hacer una actividad que a la mayoría les resultará difícil y así destacar.
Este caso es lo mismo, la sociedad no está adaptada para nosotros. La palabra discapacidad no es ningún insulto. Negarle la ayuda a un discapacitado porque la palabra no agrade sí lo es.

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Mito n° 24: no pueden existir comorbilidades en Asperger:
Falso. Los Asperger manejamos grados elevados de ansiedad y tensiones. Eso puede producir en determinados casos comorbilidades como la depresión, TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo), disociación,  desrealización. 
Además suelen darse muchos casos en combinación con problemas Sensoriales.


Mito n° 25: ser Asperger equivale a ser psicópata:
Falso.  Por desinformación se han dado noticias en donde se atribuía conductas sociopaticas al Síndrome de Asperger por un par de casos puntuales. Como siempre, la ignorancia genera miedos innecesarios.


Mito n° 26: los Asperger necesitan SÍ o SÍ grupos de pertenencia en donde haya gente sin TEA. Los grupos de pertenencia dónde sean todos TEA no generan avances para socializar con el resto de la sociedad:
Falso. Justamente es todo lo contrario.
En la mayoría de los casos los Asperger llegan a los grupos de pertenencia con miedos de no encajar, de ser diferentes, de ser ignorados y de ser maltratados. Encontrar pares con el mismo Síndrome y con vivencias similares ayuda a volver a confiar en la gente y es el paso decisivo para que se animen a volver a darle una oportunidad a socializar.
Tampoco significa que se van a cerrar a los NT (Neurotípicos, personas sin el SA). Cuando recuperan el autoestima pueden buscar formarse en sus áreas de interés en ambientes de predominancia NT. Coordino un grupo de pertenencia y he visto cambios muy positivos luego de adaptarse al grupo y de alentarlos a cursar o estudiar áreas que pudieran ayudarlos laboralmente.