sábado, 15 de agosto de 2015

El diagnóstico del Síndrome de Asperger en adultos

Los diagnósticos del Síndrome de Asperger en adultos pueden ser más complicados de realizar que en niños.
Los adultos Asperger solemos haber pasado durante años sin sospechas de un diagnóstico o con diagnósticos errados. 


Diagnósticos errados frecuentes:

  • Fobia social
  • Depresión
  • Bipolaridad
  • Trastorno Límite de la Personalidad (borderline)
  • Esquizofrenia
  • Ataques de pánico


En muchos casos pasamos de profesional en profesional sin que sepan decir exactamente ni qué tenemos ni cómo ayudarnos.  Es frecuente que se culpe a la familia o que se tengan sesiones en dónde el paciente tendría que decir lo primero que se le venga a la mente.
Tuve la desdicha de haberme criado en dos países dónde el psicoanálisis predominaba y de autismo se sabía poco: Francia y Argentina.
Cuenta mi madre que me entretenía alineando juguetes.
Siempre que podía elegirlo jugaba sola. Una de mis actividades predilectas era mirar un punto fijo y visualizar historias.  Algo así como una TV mental con completo control de los contenidos.

Foto de Recoleta de Cazando Imágenes

De chiquita fui a psicopedagogos, ninguno dio un diagnóstico propiamente dicho.
Estuve tres años sin hablar en la escuela aunque en casa hablaba sin parar. Un día mi madre me explicó que sino demostraba que sabía leer en la escuela repetiría.  Atrás de eso empecé a hablar en la escuela.  Si había algo que no me gustaba era ir a la escuela y un año más obviamente no me agradaba.
Una docente le sugirió a mi madre que podía tener algo neurológico porque me había visto balanceándome en el patio alejada de mis compañeros. Mi madre me llevó a un neurólogo y consideró que no tenía nada.
De adulta fui a dos psicólogas psicoanalíticas. Ninguna de las dos detectó el SA. La primera culpo a mi madre de mis características.
Con la segunda psicóloga duré poco. Sus sesiones consistían en sentarme en silencio. Lo único que logró es cerrarme del todo. En la última sesión a la que fui respondí a su "Hable" con un "¿Qué quiere que le diga?" A lo que me respondió: "Lo primero que le venga a la mente". Mi respuesta fue simple la cual valió un incómodo y largo silencio: "Llueve".
Pero algo curioso que pasó por mi mente y que no le respondí por resultar algo posiblemente ofensivo (más que iniciar una discusión pretendía alejarme de ese consultorio) fue: "¿Si se encontrará con un paciente autista qué le diría?  ¿Hable?"
Vale aclarar que en ese momento yo ignoraba sobre el tema TEA (Trastorno del Espectro Autista). Luego del diagnóstico me pareció curioso ese pensamiento.  La psicoanalista ignoraba completamente cómo trabajar con un TEA pero se hubiera merecido tal respuesta. En el mejor de los casos podría haberse interesado en el tema autismo. En el peor de los casos hubiera seguido haciendo perder tiempo a sus pacientes que estuvieran dentro del espectro.

Foto de Recoleta de Cazando Imágenes

Pasaron varios años hasta que mi madre se encontró con un alumno diagnosticado con el Síndrome de Asperger.  A partir de ahí se puso a leer todo lo que encontrara del SA y me planteo que estaba convencida que yo tenía SA.
Al principio lo negué pero más leía del tema, más me identificaba. Pasaron varios años de negación hasta que me encontré un compañero Asperger en un curso de informática.  En mi caso aprendí a disimular mis características aspies pero en el caso de este compañero era más notorio. Sentí que era un reflejo de mi infancia.
Atrás de eso decidí buscar el diagnóstico.  Mi madre tenía una compañera con un pariente autista. Le pidió que le recomendará su psicóloga.
Esa psicóloga me derivó a un psiquiatra porque me parecía mucho a uno de sus pacientes diagnosticados con SA.
Recién ahí tuve mi diagnóstico oficial.
En otros casos, lamentablemente, reciben malos diagnósticos y reciben tratamiento para algo que no tienen o para comorbilidades que son productos de la ansiedad producida por el SA.
Suelen recibir malos tratamientos y suelen estar mal medicados. Esto mismo produce consecuencias desastrosas cognitivamente en los pacientes.
Por esto mismo, si alguien necesita un diagnóstico, tiene que buscar un profesional que SEPA de TEA. Lo ideal es hablar con otros Asperger diagnosticados para que les recomiende un profesional que les haya servido. También se puede pedir consejos a otros padres. Pero en esos últimos casos recomiendo tener muchos puntos de vista diferentes.

5 comentarios:

  1. Me diagnosticó de adulta el psiaquiatra que diagnosticó a mi hija adoslescente. Lo amé! Me expliqué tantas cosas, me perdoné por tantas otras y con este excelente artículo recuerdo haber sido medicada para alguna enfermedad mental que no recuerdo y lo malísimo que me sentaban esos medicamentos. Ahora, lo que nunca podré olvidar ni menos comprender fue el absoluto rechazo de mi madre y por ende, de toda mi familia, eso quituplicó no sólo mi sufrimiento sino también la dificultad para mi inserción social en un mundo laboral que tanto me admiraba por mi genialidad como me odiaba por mi profunda antipatía hacia ellos

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    1. Pasa con frecuencia que algunos adultos se enteren que están dentro del espectro autista por el diagnóstico de sus hijos. Antes existía mucho desconocimiento del tema y muchos adultos no fuimos diagnosticados a temprana edad. En cuanto al rechazo de algunas personas hacia el diagnóstico, algunas veces es por cuestiones de duelo en la familia. En cuanto al resto de la sociedad, hay de todo, gente que rechaza lo que ven diferente y gente que realmente busca comprender realmente de qué se trata el TEA. Fuerza :)

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  2. Serîan tan amanles de recomendarme un profesional para diagnóstico de Asperger em adultos.

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  3. Hola, qué profesional conocen para recomendarme? en provincia Córdoba, capital o localidades vecinas que pueda diagnosticar hombre adulto con sospecha de Asperger, su hijo tiene TEA, recién diagnosticado.

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